UNA OHANA LLAMADA PEQUES

Madrid a 31 de julio de 2025

El grupo de Peques hemos tenido todo un curso lleno de primeras veces, y lo hemos cerrado con nuestro muy esperado primer campamento de verano con pernocta. Cargamos nuestras pequeñas mochilas y maletas (algunas no tan pequeñas) llenas de ilusión, algo de nervios y muchas ganas de pasarlo bien, rumbo a la que sería nuestra casa durante doce días en La Hiruela. 

Este año, el campamento tenía una temática muy especial: Ohana, una palabra hawaiana que significa familia. Inspiradas por la historia de Lilo & Stitch, nuestra misión era despertar la magia de la isla, reconectar con sus tikis (antiguos espíritus mágicos) y, sobre todo, descubrir qué significa formar parte de una familia en la que todas y todos importamos y nos cuidamos mutuamente.

Cada mañana comenzaba con un momento mágico: uno a uno, fuimos despertando a los tikis dormidos: el tiki de la solidaridad, de la amistad, de la valentía… y con ellos llegaban nuevos retos, juegos y aprendizajes. Poco a poco, la casa fue transformándose en una isla llena de color, con collares de flores, vegetación, dibujos y pequeños detalles que fuimos creando entre todas.

Durante estos días no hemos parado ni un segundo. Hemos recorrido La Hiruela de arriba a abajo en las veladas nocturnas, nos hemos bañado en el río, jugado a cientos de juegos y participado en gymkanas. Pero también hubo momentos de calma, de expresarnos y escucharnos con atención, de estar simplemente juntas disfrutando de la compañía.

Más allá de las actividades, lo más valioso que nos llevamos es haber compartido estos días como una verdadera Ohana. Porque hemos aprendido que la familia también se construye cuando nos cuidamos, pedimos perdón, damos las gracias, nos escuchamos… y nos reímos juntas.

Tuvimos tiempo para la fiesta, los disfraces, las canciones a todo volumen, los bailes improvisados por los pasillos y, también, para los abrazos, las lágrimas y las conversaciones tranquilas al final del día.

Volvemos un poquito cansadas, pero también felices y con una sensación difícil de explicar: la de haber formado parte de algo especial. Algo que solo se vive cuando, durante doce días, creas una familia con personas que hasta hace poco eran solo compañeras… y ahora, son mucho más. Porque, como aprendimos en este campamento: 

Ohana significa que nadie se queda atrás ni se olvida.

Verónica Martínez

Coordinadora de peques